UN Global Dialogue on AI Governance: oportunidades y desafíos para una gobernanza basada en derechos humanos

La inteligencia artificial (IA) atraviesa cada vez más dimensiones de la vida social, económica y política. Sus impactos afectan los derechos humanos, el trabajo, la seguridad, las economías y las formas en que las sociedades producen y acceden al conocimiento.

Debido a su alcance global, la gobernanza de esta tecnología requiere espacios de cooperación internacional. En este contexto, se llevó a cabo en Ginebra el primer UN Global Dialogue on AI Governance, con la participación de gobiernos, empresas de tecnología, academia y organizaciones de la sociedad civil.

El encuentro reunió a más de 3.000 personas, entre ellas más de 90 representantes de gobierno de distintas regiones, incluidos países del Sur Global. Desde ILDA participamos de este espacio y contribuimos a las conversaciones sobre los desafíos y las oportunidades de la gobernanza global de la IA.

La realización del diálogo constituye un paso importante: permitió reunir perspectivas diversas y abrir una conversación internacional sobre una tecnología cuyos efectos trascienden las fronteras nacionales.

Una oportunidad para construir una gobernanza multisectorial

El encuentro puso sobre la mesa una oportunidad central: avanzar hacia mecanismos de gobernanza multisectorial que orienten el desarrollo y la implementación de la IA desde una perspectiva de derechos humanos.

La gobernanza de esta tecnología requiere los conocimientos y las capacidades de múltiples actores. Los gobiernos pueden establecer políticas públicas y marcos regulatorios; las empresas desarrollan sistemas y servicios; la academia produce investigación; las comunidades técnicas construyen herramientas e infraestructura; y la sociedad civil identifica impactos y representa las experiencias de las personas y comunidades afectadas.

La participación de estos sectores debe reflejarse en la definición de agendas, prioridades y resultados. Una gobernanza legítima requiere espacios en los que las distintas voces puedan incidir de manera significativa en las decisiones.

Las perspectivas del Sur Global

La participación de representantes del Sur Global fue uno de los aspectos más relevantes del encuentro. Sus aportes permitieron ampliar la conversación y poner en primer plano desafíos vinculados con el acceso a infraestructura, capacidad de cómputo, desarrollo de talento, innovación y oportunidades económicas.

Para muchos países y comunidades, la agenda de IA incluye una preocupación inmediata: participar en la transformación tecnológica y evitar nuevas formas de dependencia o exclusión. Estas prioridades deben integrarse en la conversación global, junto con los debates sobre seguridad, transparencia y los riesgos asociados a los modelos más avanzados.

Una gobernanza justa requiere reconocer las desigualdades existentes y promover condiciones para que más regiones puedan desarrollar capacidades propias, participar en las decisiones y beneficiarse de la inteligencia artificial.

De la consulta a la participación significativa

El diálogo también evidenció un desafío persistente: convertir la participación en incidencia efectiva. La inclusión requiere más que convocar a distintos actores a una reunión. Implica establecer condiciones y mecanismos claros que les permitan contribuir a la agenda, formular propuestas y participar en el seguimiento de los resultados.

La sociedad civil desempeña un papel fundamental en este proceso. Sus organizaciones cuentan con experiencia directa en temas como los derechos humanos, la desigualdad, la discriminación, la privacidad, la libertad de expresión y las condiciones laborales. También suelen identificar impactos y riesgos antes de que estos sean incorporados a las políticas públicas.

Por eso, su participación debe mantenerse a lo largo del tiempo y formar parte de los mecanismos de toma de decisiones. La consulta puede abrir una conversación; la colaboración permite construir respuestas y compartir responsabilidades.

Un diálogo que todavía debe profundizarse

La realización del encuentro fue valiosa, aunque su dinámica dejó aspectos por mejorar. En varios momentos predominó una sucesión de intervenciones individuales, con oportunidades limitadas para el intercambio sustantivo entre sectores y regiones.

El próximo paso consiste en fortalecer los mecanismos de articulación para que estos espacios generen continuidad, acuerdos y acciones concretas. La gobernanza global requiere conversaciones abiertas, pero también herramientas institucionales que permitan ponerlas en práctica.

Hacia la próxima reunión

La próxima reunión, prevista para mayo en Nueva York, representa una oportunidad para consolidar este proceso. Será importante:

  • fortalecer la articulación entre reuniones;
  • asegurar una participación multisectorial sostenida;
  • profundizar la coordinación regional;
  • ampliar la participación de actores del Sur Global;
  • y generar mecanismos claros para incorporar sus aportes en las decisiones.

Desde ILDA celebramos que el UN Global Dialogue haya creado este espacio y sostenemos la importancia de que los futuros encuentros mantengan un carácter abierto, inclusivo y multisectorial.

La gobernanza de la inteligencia artificial requiere establecer acuerdos sobre el tipo de desarrollo tecnológico que queremos promover. El objetivo es que la IA contribuya a sociedades más justas, inclusivas y respetuosas de los derechos humanos.